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Toco de oído. ¿Has oído a alguien decir eso? Probablemente, muchas veces. Al fin y al cabo, los músicos hablan el lenguaje de la música, que puede parecer algo distinto al de la gente común. No cabe duda de que el lenguaje musical está pensado para los músicos, pero si te interesa conocer mejor algunas expresiones habituales, puedes buscarlas en internet.
Aquí vamos a hablar del entrenamiento auditivo, uno de los recursos más valiosos para músicos de todo el mundo. Si estás empezando en este campo, quizá te preguntes si realmente necesitas entrenar el oído. La respuesta rápida es sí. Todo el mundo necesita dominar este lenguaje musical para avanzar. De lo contrario, sería como intentar aprender un idioma nuevo sin practicarlo de verdad.
Todos podemos aprovechar las ventajas de saber escuchar. Pero, cuando se trata de música, solemos reconocer las melodías que nos agradan sin saber realmente qué notas están sonando. Para los músicos que necesitan crear música, aprender estos aspectos esenciales es fundamental. El objetivo final es componer música que aporte valor al oyente. Primero puedes analizar cómo suena y, después, ajustar las notas y las melodías en consecuencia.
¿Cómo desarrollar tu oído musical?
¿Por dónde debes empezar? Primero, necesitas crear un punto de referencia mental que te ayude a comprender la música en profundidad. Lo primero que todo principiante debe aprender es el intervalo entre dos notas que interactúan entre sí. Cuando alguien toca una canción con la guitarra u otro instrumento, esta suele tener una tonalidad, una nota de referencia y un centro tonal. Todas las notas que toca el músico deben estar conectadas de algún modo con ese centro.
Aunque no sepas qué nota es, puedes cantarla. Al escuchar la melodía, quizá notes que la primera y la última nota de la frase funcionan como punto de reposo. Para mejorar tu transcripción musical, debes memorizar la tónica de la tonalidad de la canción.
Al entrenar el oído, debes reconocer todas las notas de la melodía. Estas se conocen como intervalos. Para ganar confianza con los intervalos, puedes seguir dos sencillos pasos:
- Para empezar, canta intervalos. Toques el instrumento que toques, ya sea la flauta, la guitarra o cualquier otro, practica la escala cantando las notas con precisión.
- No basta con aprender a cantar un intervalo. Si quieres mejorar en este ámbito, es importante crear asociaciones: dedica tiempo a relacionar cada intervalo con alguna canción.
Como los intervalos aparecen al principio de las canciones, suelen ser fáciles de recordar. Dedicar más tiempo a los intervalos mayores puede ayudarte a afianzar las bases. Con una práctica constante, aprenderás un poco más rápido los intervalos no diatónicos y menores.

¿Cómo practicar el entrenamiento auditivo?
Si quieres practicar el entrenamiento auditivo, quizá necesites algunos consejos de expertos para avanzar más rápido. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a alcanzar tu objetivo sin sobrecargar el cerebro:
Consejo 1: Prioriza los intervalos que se alejan de la tónica
Para empezar, debes aprender intervalos que se alejen de forma natural de la tónica. Puedes encontrar muchas opciones en internet y practicarlas con regularidad.
Consejo 2: Usa un software fiable de entrenamiento auditivo
El mercado ofrece una gran variedad de programas de entrenamiento auditivo; sin embargo, los principiantes deben elegir con cuidado el más adecuado. Es importante encontrar uno que sea fácil de usar y cuente con funciones interactivas. También puedes descargar aplicaciones avanzadas en tu smartphone. La idea es practicar con una herramienta que te ayude a conocer combinaciones de intervalos relevantes. Además, puedes encontrar programas basados en inteligencia artificial para mejorar tu aprendizaje.
Consejo 3: Practica arpegios mayores
Los expertos aconsejan empezar con notas del acorde como la quinta, la tercera y la fundamental. Al aprender estos tres intervalos, podrás desarrollar fácilmente un buen oído musical. Se conocen como intervalos básicos y pueden ayudarte a dominar otros aspectos del entrenamiento auditivo. Otra secuencia que deberías practicar es: atrás, quinta, tercera, mayor y fundamental. Siempre que practiques estas notas y tonos, es importante anticipar la siguiente nota de la secuencia.
Consejo 4: Canta arpegios de séptima
Cuando te sientas cómodo con las notas de los acordes de tríada básicos, el siguiente paso es empezar a cantar arpegios de séptima. La estructura resulta más clara cuando ya has memorizado los básicos.
Conclusión clave
Con el tiempo, puedes empezar a llenar los vacíos aprendiendo los tonos de acorde y las notas de piano que te faltan. Poco a poco, crea una lista de canciones y úsalas para aprender a reconocer intervalos. Otra técnica valiosa para entrenar el oído es adoptar un enfoque reflexivo. La idea es elegir una canción concreta de la lista y analizarla para comprender su composición. Dedica tiempo a entender cómo se mueven las notas y cómo se relacionan los intervalos entre sí.
El entrenamiento auditivo es un método de confianza para mejorar tus habilidades musicales; sin embargo, hoy en día no recibe la atención necesaria. Lógicamente, si tocas sin escuchar los intervalos y las notas de los acordes, todo esfuerzo resulta inútil. Es mejor dedicar más tiempo a comprender los conceptos básicos de la música y después empezar a practicar las notas principales. El entrenamiento auditivo puede ayudarte a ser más preciso en tus composiciones y también a cantarlas bien. Puede ser el recurso más fiable para impresionar al público en grandes conciertos.


