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Cómo leer partituras desde cero

18 de noviembre de 2021

13 min de lectura

Sebastian Murgul

Sebastian Murgul

Cómo leer partituras desde cero

Índice

¡Aprender a leer partituras no tiene por qué ser difícil! Si estás leyendo este artículo, probablemente las partituras te parezcan otro idioma. Quizá te cueste entender cómo esos extraños símbolos pueden convertirse en música maravillosa.

Si es tu caso, no te preocupes: ¡no eres el único!

Todo buen músico se sintió igual al principio. Es más, incluso yo todavía veo algunas piezas y pienso: «Guau, eso es imposible». ¡Y llevo más de 12 años tocando música!

Estoy aquí para decirte que aprender a leer partituras no solo es posible, sino que probablemente no sea tan difícil como crees.

Antes que nada, definamos qué es una partitura:

Una partitura es simplemente una «guía» para interpretar una pieza musical.

Al igual que las palabras de esta página son símbolos que expresan mis pensamientos, las partituras expresan los pensamientos musicales.

Dicho esto, ¿estás listo para escuchar algo liberador?

Lo único que te dice una partitura es:

  • Qué notas tocar
  • Cuánto duran esas notas

Por muy compleja que sea la canción, esas son las únicas cosas que te dice una partitura, ni más ni menos. Espero que esto te anime tanto como a mí cuando empecé, porque darme cuenta de ello hizo que aprender a leer partituras no pareciera tan abrumador.

En cualquier caso, este artículo es una guía de 4 pasos que te enseñará los fundamentos de la lectura de partituras. Después de leerlo, podrás leer y entender de inmediato las partituras de tus canciones y artistas favoritos.

Antes de empezar, veamos algunas razones por las que deberías aprender a leer partituras.

5 ventajas de aprender a leer partituras

  1. Aprende a tocar tus canciones favoritas. Este beneficio tan evidente es probablemente la razón por la que estás aquí. ¡Imagina poder leer una partitura y, de repente, estar tocando tus canciones favoritas!
  2. Te conviertes en mejor músico. Saber leer partituras te permite aprender más canciones y géneros con mayor rapidez. Y cuantos más aprendas, mejor músico serás. Naturalmente, empezarás leyendo piezas sencillas y aumentarás la dificultad poco a poco. Entender las partituras también te ayudará a comunicarte mejor con otros músicos. Podrás explicar tus ideas musicales y plasmarlas de una forma universal.
  3. Podrás tocar cualquier canción, en cualquier momento y con quien quieras. Por ejemplo, un pianista puede llegar a cualquier ensayo de una banda o concierto y sumarse a la canción si tiene la partitura.
  4. No tendrás que memorizarlo todo. Esto es importante si quieres tocar en directo. No necesitas memorizar las 50 canciones de tu repertorio. Solo necesitas tus partituras. ¡Así liberarás espacio en tu mente para dar rienda suelta a tu creatividad!
  5. Desarrollarás habilidades físicas y transferibles. Saber leer partituras mejorará tu capacidad de atención, motricidad fina, habilidad para realizar varias tareas a la vez y comprensión lectora. Estos beneficios se extenderán a muchos ámbitos de tu vida.

Ahora que tienes ganas de aprender a leer partituras, ¡veamos el proceso de 4 pasos que te mostrará cómo hacerlo!

Paso 1: El pentagrama

El conjunto de líneas donde se colocan las notas se llama pentagrama. Piensa en él como las líneas de una hoja de cuaderno. Aquí es donde se escriben las «frases musicales».

Como puedes ver, hay cinco líneas y cuatro espacios. Cada línea y espacio asigna a cada nota su valor musical: do, fa sostenido, re, etc.

Paso 2: Claves y figuras musicales

Antes de aprender las notas del pentagrama, es importante entender esos curiosos símbolos que aparecen al principio de cada pentagrama. Quizá hayas visto la clave de sol:

Puede que también hayas oído hablar de la clave de fa:

Estas claves te indican dónde tocar las notas en tu instrumento.

En pocas palabras, la clave de sol indica al músico que toque las notas «más agudas». La clave de fa, como su nombre sugiere, indica que debe tocar las notas graves o «más bajas».

Tomando el piano como ejemplo, la clave de sol te indica qué toca tu mano derecha. La clave de fa te indica qué toca tu mano izquierda.

Estas son las notas que corresponden al pentagrama de cada clave:

Como puedes ver, cada línea y espacio corresponde a una nota. Las notas de la clave de sol son un poco diferentes de las de la clave de fa. Además, cada clave tiene pequeños acrónimos muy útiles para ayudarte a memorizar las notas. Yo uso «FACE» y «ACE-G» para recordar los espacios de cada clave.

Una vez que memorices FACE y ACE-G para los espacios, te resultará fácil identificar las notas de las líneas. Ten en cuenta que cada paso de un espacio a una línea (también llamado intervalo) consiste simplemente en pasar a la siguiente letra del alfabeto. Así, puedes identificar cualquier nota situada en una línea contando una letra a partir del espacio que hay debajo.

Ej.: en el pentagrama en clave de sol, si la nota está en la línea central (la tercera), ¿qué nota es? Es un si. Si usamos FACE, podemos subir desde la nota del segundo espacio (la) hasta la siguiente, que es si.

¿Tiene sentido todo esto?

Si no, vuelve atrás y revísalo antes de continuar. Si es así, ¡ya casi has terminado!

Sigamos.

Verás que algunas notas pueden quedar por debajo O por encima del pentagrama:

Estas notas están en lo que se llama una línea adicional — básicamente, una línea fuera del pentagrama.

La forma más fácil de identificar estas notas es memorizar la nota do del ejemplo anterior. Esta nota también se llama do central porque está en el centro del piano. Si recuerdas esa nota, podrás identificar fácilmente las que la rodean. ¿Cómo? Simplemente usando la misma técnica de «conteo en orden» que con FACE y ACE-G.

Veamos «Estrellita, ¿dónde estás?»:

Con lo que acabas de aprender, ya puedes identificar todas las notas de esta canción. ¡Inténtalo! Revelaré las respuestas al final del artículo.

No hace falta decir que esta es una pieza MUY importante del rompecabezas musical.

¿Recuerdas lo que mencioné al principio del artículo?

«Lo único que te dice una partitura es:

  • Qué notas tocar
  • Cuánto tiempo tocar esas notas”

Después del paso 3, ya sabrás oficialmente qué notas tocar.

Antes de continuar, creo que es importante explicar cómo es un acorde:

Prometí que no profundizaríamos en la compleja teoría musical. Por ahora, basta con saber que un acorde son varias notas superpuestas. Esto indica que todas deben tocarse a la vez. Si quieres saber exactamente qué acorde es y cómo se forman los acordes, consulta este recurso para seguir aprendiendo.

Paso 3: La armadura

La armadura te indica en qué tonalidad está la canción. En otras palabras, señala qué notas deben ser sostenidas (símbolo #) o bemoles (símbolo ♭) en una canción.

Hacer sostenida una nota significa moverla hacia arriba medio tono en tu instrumento, mientras que hacerla bemol significa moverla hacia abajo medio tono. En un piano, esto significa pasar de la tecla blanca a la tecla negra más cercana, en vez de pasar de una tecla blanca a la siguiente.

Así podría verse una armadura de clave:

Un test rápido: ¿qué nota lleva el símbolo #? Si has dicho fa, eres un futuro Beethoven. Si no, no pasa nada…

¿Recuerdas el acrónimo FACE para la clave de sol? La E está en el espacio superior, y queremos averiguar qué nota está en la línea justo encima. Entonces, ¿qué letra viene después de la E en el alfabeto? La respuesta es F, por supuesto.

¿Qué nos indica este fa sostenido en la armadura? Que todas las notas fa de esta canción se convierten en fa sostenido. Eso es todo.

Por último, puedes encontrar símbolos de sostenido, bemol o becuadro delante de notas individuales, así:

Estos símbolos se llaman alteraciones. Simplemente suben o bajan un semitono notas concretas, en lugar de TODAS las notas de una canción. La alteración becuadro devuelve la nota a su valor original, aunque la armadura indique que debe tocarse sostenida o bemol. Siguiendo el ejemplo anterior, si hubiera un (#) en la nota fa de la armadura, el becuadro indicaría al músico que tocara un fa natural en lugar de un fa# solo en esa nota.

Si entiendes los pasos 2 y 3, ya sabes oficialmente cómo identificar todos los valores de las notas en una partitura. Piénsalo bien.

Recapitulemos: ya sabemos qué es el pentagrama, qué notas corresponden a cada línea y espacio según el tipo de clave, y cómo la armadura y las alteraciones pueden modificar ciertas notas de una canción.

Ahora, terminemos determinando el ritmo de estas notas.

Paso FINAL 4: compases, barras y duración de las notas (¡madre mía!)

En esta sección, usaremos «Jingle Bells» como guía:

Aún no hemos explicado qué significa 4/4 ni por qué algunas notas se ven diferentes.

En resumen, el compás es el símbolo 4/4, los compases son las cuatro secciones que contienen las notas y las líneas divisorias son las líneas verticales que separan los compases. Los compases también pueden llamarse «bares» para los alcohólicos.

Esas son las definiciones, pero ¿cómo las aplicamos?

El compás te indica cuántos tiempos hay en cada compás. Es importante entenderlo.

4/4 (pronunciado «cuatro por cuatro») es el compás más habitual; también se conoce como «compasillo». Significa que hay cuatro pulsos por compás. Otro compás habitual es el 3/4, que tiene tres pulsos por compás. Este compás es típico de los valses

Como puedes ver en «Jingle Bells», el primer compás tiene tres notas, el segundo tiene tres, el tercero tiene cuatro y el último tiene una. Quizá te preguntes: «¿Pero cómo puede ser? Acaba de decir que cada compás tiene cuatro tiempos». O bien: «¿Por qué algunas notas están rellenas y otras son huecas?»

Como ves, cada nota no solo tiene un valor musical (fa sostenido, si, la, etc.), sino también un valor rítmico. En otras palabras, las notas también indican cuánto tiempo deben tocarse. Consulta la tabla siguiente:

En un compás de 4/4, las notas de cada compás deben siempre sumar un total de cuatro tiempos.

De esto podemos concluir que una redonda tiene un valor rítmico de cuatro tiempos y, por tanto, ocupa un compás entero en un compás de 4/4…

Una blanca dura dos tiempos, así que puedes tocar dos blancas por compás. Y una negra equivale a un tiempo. Entonces, ¿cuántas negras puedes tocar por compás en un compás de 4/4?

Así es, cuatro.

No puedes, por ejemplo, tener cinco negras, tres blancas, 2 redondas, etc. en el mismo compás.

Ahora entiendes por qué «Jingle Bells» puede tener tres notas en los dos primeros compases: estas notas suman un total de cuatro tiempos.

Si aún no lo has hecho, prueba a tararear la melodía mientras la lees y entenderás cómo encaja todo.

Conclusión

Y eso es todo. Ahora puedes mirar un pentagrama, reconocer los valores de las notas y saber cuánto tiempo mantenerlas.

¿Queda algo más por aprender? Por supuesto. Pero ya entiendes los fundamentos. Y todo se basa en ellos.

Para terminar, analicemos «Twinkle Twinkle Little Star»:

Podemos obtener mucha información sobre la canción observando lo que aparece a la izquierda del pentagrama. Vemos que hay:

  • Una clave de sol — indica dónde tocar las notas en tu instrumento
  • Un compás de 4/4 — indica que hay cuatro pulsos por compás («1, 2, 3, 4» | «1, 2, 3, 4»), así que podemos usar cuatro negras, dos blancas, una redonda, etc. por compás
  • Una armadura sin sostenidos (#) ni bemoles (♭). Tampoco hay alteraciones accidentales en ninguna nota.
  • Dos negras de do y dos negras de sol en el primer compás
  • Dos negras en la y una blanca en sol en el segundo compás, y así sucesivamente…

Toda la información anterior nos indica qué notas tocar y durante cuánto tiempo.

¡Boom! Así de fácil, ya sabes leer partituras. ¡Enhorabuena!

Sin embargo, el verdadero reto es poder tocar lo que lees J

Consejos finales:

  • Una pieza musical extensa puede intimidar. Ve compás a compás.
  • Esto es solo un punto de partida. En Google y YouTube encontrarás infinidad de recursos para ampliar tus conocimientos de teoría musical.
  • Aplica estos conocimientos buscando «partituras fáciles» en Google y analizando las piezas
  • Sé constante: 15 minutos de práctica musical al día son mucho mejores que dos horas una vez por semana. ¡La música es un viaje para toda la vida!

¡Gracias por leer hasta aquí y mucha suerte en el resto de tu camino!


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